Esta es la diferencia que hace un año en la práctica de parado de manos. La postura revela sus secretos de forma muy sutil, y a menudo estos secretos tienen una contraparte espiritual o mental.

Así en el parado de manos como en la vida:


La facilidad con la que encuentras el balance es proporcional a tu concentración.

Si no encuentras concentración, observa la respiración y luego lleva esa serenidad a la acción.

El secreto está en concentrarte y relajarte al mismo tiempo.


Las caídas son dolorosas.

Se vale caerse, no se vale quedarse tirado.

Aprender a caer es buena inversión.

Tras una caída en público, a menudo duele más la humillación que el golpe.

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